Tratamiento psicológico del TDAH en niños y adolescentes

El TDAH, trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un trastorno del neurodesarrollo muy frecuente en la niñez y en la adolescencia. Los niños diagnosticados con este déficit suelen tener problemas a la hora de prestar atención en el colegio, controlar conductas impulsivas o ser niños excesivamente activos.

Cabe tener en cuenta que este trastorno no desaparece con el tiempo  y que una vez es diagnosticado, hay que comenzar a tratarlo. Los psicólogos para adolescentes de Avannza Psicólogos indican que cuanto más pronto se trate mejores resultados se obtienen, pudiendo evitar o reducir problemas en el desarrollo del niño sobre todo en el colegio.

Existen varios tipos de TDAH dependiendo de los síntomas que la persona presente:

  • Falta de atención: en este caso al niño le cuesta mucho prestar atención de forma prolongada en una actividad, se distraen fácilmente y se les olvida realizar tareas de su propia rutina diaria.
  • Impulsividad o hiperactividad: el niño no es capaz de permanecer quieto o sentado de forma prolongada y habla mucho.

Aquellas personas con hiperactividad no son capaces de esperar los turnos, se siente inquieta.

  • Combinación de ambos: los síntomas e hiperactividad y de falta de atención se muestra conjuntamente en una misma persona.

Dado que los síntomas pueden cambiar con el paso del tiempo, la forma de presentación del trastorno también. En los casos de TDAH en niños, los padres suelen desconocer la forma de tratarlo y tienden a pensar que esta conducta no puede ser modificada, pero la realidad es que, si se trata de manera correcta con una terapia constante en la que tanto el niño como los padres y familiares trabajen conjuntamente, esta conducta se pude trata con éxito.

Normalmente este tipo de trastornos son tratados de forma conjunta con la realización de terapia conductual y con la administración de medicamentos.

La terapia conductual es una parte importante del tratamiento. En ella se trata tanto a los niños como a los padres. En este último caso, se les capacita en el manejo de los niños y en cómo ayudarles a mejorar su conducta en el día a día:

Ejemplos de esta terapia con los padres pueden ser:

Planificar: los padres tienen que ayudar a su hijo a planificar las tareas que tiene que llevar a cabo, realizándolas en pasos cortos y simples para evitar distracciones.

Creación de metas y recompensas: se puede utilizar una tabla para poder enumerar las metas que tiene que conseguir y haciéndole saber que tras conseguir la meta obtendrá una recompensa.

Rutina: es importante crear una rutina de actividades todos los días.

Vida saludable y ejercicio: asegurarse de que el niño hace ejercicios y de esta forma parte de su hiperactividad se verá reducida y podrá prestar atención en acciones o ejercicios posteriores.

La terapia conductual en el individuo que es diagnosticado TDaH persigue que el niño aprenda o fortalezca los comportamientos positivos y llegue a eliminar y/o reemplazar aquellos no deseados o considerados más problemáticos.

Estas terapias están recomendadas para niños a partir de 4-5 años de edad y normalmente las autoridades sanitarias recomiendan que para niños de edad poco avanzada se comience a tratar el problema con terapias antes de proceder con la medicación.

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