La imagen corporal tiene una fuerte influencia en la felicidad de las personas. Es innegable que en la era de la imagen todos quieren sentirse guapos y atractivos, teniendo una fuerte incidencia en la autoestima, reforzándola o deteriorándola.
La imagen corporal es la proyección que cada uno tiene de sí mismo, la manera en que se ve y se imagina. Esta imagen, está formada por componentes perceptivos, racionales, cognitivo-afectivo y conductuales. Aunque en un principio depende solo de uno mismo, es inevitable verse influido por el entorno, los familiares y amigos, así como la sociedad y los medios de comunicación.
El pez que se muerde la cola
La imagen física influye en la autoestima, y la autoestima mejora cuando uno se acepta y se siente orgulloso de lo que ve frente al espejo. Sentirse bien influye en la forma en que los individuos se comportan y en cómo son percibidos por los demás, lo que vuelve a repercutir en la imagen que se tiene de uno mismo.
Las personas seguras de sí mismas disfrutan más de la vida porque tienen una mayor capacidad para relacionarse, estar más saludables, y por tanto, generan bienestar psicológico, lo que, una vez más, mejora la confianza en uno mismo.
Cuáles son las tendencias de belleza actuales; dieta, deporte y cirugía
En relación a la belleza corporal, la tendencia es tener un cuerpo tonificado, por lo que las dietas equilibradas y las sesiones en el gimnasio están a la orden del día. Salir a correr por la ciudad, por el parque, o por el campo si se tiene la posibilidad, es otra de las actividades más habituales. En la actualidad, cuando se sale fuera de casa, para pasar unas vacaciones, es muy frecuente combinar ocio con actividades deportivas.
Los ciudadanos de hoy día está muy preocupados por el cuerpo y quieren ofrecerle los cuidados necesarios, pero a veces es necesario pasar por quirófano para llegar a los cánones exigidos hoy día.
Algunas de las intervenciones más demandadas son el aumento de pecho y las relacionadas con la estética de la nariz. En ocasiones, algún rasgo físico no proporcionado llega a convertirse en un complejo que impide ser feliz. La nariz es el elemento más pronunciado y prominente de la cara y, por tanto, el que más complejo acarrea cuando el individuo no se siente cómodo con su apariencia.
Una nariz proporcionada y bien alineada, por su parte, hace que resalten otros rasgos del rostro, como los ojos, las mejillas y los pómulos, consiguiendo que la persona se sienta mucho más atractiva y segura de sí misma. El nivel de autoestima puede aumentar notablemente con un simple retoque, en el caso de que no sea necesario llevar a cabo una reconstrucción completa.
La estética y el cuidado corporal es un gran aliado de la salud
En muchas ocasiones, se ha asociado el culto al cuerpo con personas frías y superfluas, que no se interesan por cuestiones profundas o interesantes. ¿Es que acaso hay algo más profundo e interesante que quererse a uno mismo? Por más que se quiera huir de estereotipos, la realidad es que todo el mundo quiere ser aceptado, y en la sociedad actual la aceptación pasa por contar con un buen físico, cuidado, que denote que la persona se preocupa por mantenerse saludable, en forma y atractiva.
Además, para estar bien por dentro, es necesario estar bien por fuera, y viceversa. No funciona una cosa sin la otra; la felicidad se encuentra en el equilibrio entre el yo externo y el interno. De hecho, sentirse hermoso es un signo de buena salud mental. No se trata de si se es no o para los demás, sino de la imagen corporal que se tiene de sí mismo.
Un cambio estético puede ser el principio de una nueva vida
Todos han oído en alguna ocasión eso de que los grandes cambios en la vida vienen acompañados por una renovación de la imagen. No le falta razón a este dicho del refranero popular, pues a veces las personas necesitan una transformación que no saben cómo materializar. En esos momentos, refrescar algún aspecto de la imagen puede servir de inspiración para tomar decisiones, marcarse nuevos rumbos y alcanzar nuevas metas.
Puede ser algo sencillo, un corte de pelo o un cambio de color hacia un tono más atrevido, pero también puede que lo que la persona necesite sea un cambio más significativo. Puede ser una operación estética, como la rinoplastia o el remodelado nasal sin cirugía.
Algo que está claro es que una persona acomplejada tiene bajos los niveles de autoestima, por lo que no se atreverá a afrontar ningún reto y no terminará de ser feliz. A veces, una pequeña intervención devuelve la sonrisa al rostro, y no hay nada más bello y hermoso que esa curvatura en la boca que da la felicidad.


