El papel del psicólogo en una residencia de ancianos

Las residencias de ancianos son lugares que cumplen una función social muy importante. El cuidado de los más mayores ante la imposibilidad de estar con la familia se lleva a cabo en residencias geriátricas que, a pesar de su fama, muchas cuentan con excelentes profesionales al cuidado de los más mayores.

Pero, ¿cuál es el papel de la psicología en el envejecimiento? ¿es necesario un psicólogo para esta etapa de nuestra vida? La realidad es que si, el psicólogo ejerce una función primordial ante los cambios que nos muestra la vejez.

Consideramos el período de vejez como un etapa vital y no como un problema en la salud. Ante tantos cambios producidos durante la tercera edad, las emociones y sentimientos afloran.

Hay que decir que no todas las residencias de ancianos cuentan con la colaboración de un psicólogo. Sin embargo, hay unas cuantas que sí lo hacen.  Esto podemos consultarlo en GransLiving, que cuenta con un listado de las residencias en Barcelona que incluyen este tipo de profesional sanitario.

Labores de un psicólogo en una residencia de ancianos

Ahora os vamos a contar a qué se dedica un psicólogo o psicóloga en una residencia de ancianos, una función multidisciplinar para mantener la salud emocional de los mayores.

Prevención de trastornos emocionales

La vejez es una época que suele acarrear problemas emocionales. La pérdida de amigos y seres queridos, la sensación de soledad o la falta de fuerzas para practicar hobbies puede desencadenar trastornos depresivos.

Los psicólogos de residencias de ancianos tratan de evitar estos problemas intentando mejorar la autoestima de los mayores mediante actividades o intentar reducir el estrés generado por estas situaciones tan comunes en la vejez.

La depresión es un trastorno muy peligroso para los mayores porque puede desencadenar problemas asociados como falta de apetito, fatiga, desilusión, etc.

Apoyo en situaciones de pérdida y duelo

Hacerse mayor implica que gente de nuestro entorno también cumpla años y, muchas veces, esto supone un problema por las pérdidas de seres queridos. Ver cómo la gente de alrededor va desapareciendo puede acarrear situaciones de duelo en los mayores, que ven como los seres queridos se van.

Los psicólogos se encargan de gestionar estas situaciones de pérdida y duelo con los ancianos que, poco a poco, van acostumbrándose a ellas. Es fundamental trabajar la autoestima de los mayores y dotarles de motivación para seguir adelante en el camino a la vejez.

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo son una actividad muy interesante a nivel psicológico y emocional. Conocer gente nueva y contar los problemas o situaciones que vamos sufriendo suele provocar que los mayores se encuentren más acompañados, mejorando así el bienestar y la motivación de estos.

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