como superar la depresion

¿Y si los conflictos fueran siempre con uno mismo?

El ser humano tiene una forma de entender la realidad determinada por el modo en que procesa la información que recibe del ambiente. Esta información es captada por el sistema nervioso y, a su vez, interpretada por el mismo en base a toda una serie de filtros personales que tienen su origen en el comportamiento social de nuestro entorno, nuestra educación, nuestras experiencias previas, nuestra historia familiar y, en definitiva, en las creencias que hemos edificado en base a todo ello. Este hecho supone que no veamos la realidad de una forma objetiva, sino que únicamente seamos capaces de percibir nuestra propia interpretación de los acontecimientos.
Ciertamente, nuestras creencias actúan como un filtro que continuamente establece demarcaciones sobre lo que está bien y lo que no, lo que es bueno y lo que es malo, lo correcto y lo incorrecto. Entonces, cuando percibimos en otras personas un rasgo que nos parece incorrecto o malo, reaccionamos a través del juicio y la condenación sobre aquello que estamos viendo.

Esta es la explicación que se refiere al término «proyección», concepto que empezó a utilizar Sigmund Freud para referirse al mecanismo inconsciente de defensa mediante el cual se atribuyen a otras personas características personales que no pueden aceptarse como propias.

Lo importante es comprender que este tipo de demarcaciones solamente existen en nuestra psique, pues tal y como demuestra la física moderna y las religiones ancestrales, la auténtica realidad no tiene demarcaciones. La auténtica realidad es la unión de lo que concebimos como opuestos, ya que no podemos concebir el éxito sin el fracaso, la salud sin la enfermedad, la mujer sin el hombre, la alegría sin la tristeza, y así con todas las cosas.

Aquellos que nos parecen opuestos, en realidad no pueden existir el uno sin el otro, están intrínsecamente relacionados. Los nombres, las palabras y la infinidad de clasificaciones que utiliza el ser humano fragmenta constantemente la continuidad natural de la vida.

Según los expertos en psicología social, para que las personas alcancemos un estado completo de bienestar, debemos aprender a integrar todo aquello que hemos condenado previamente en algún momento. Y la oportunidad para desarrollar este nivel de conciencia la encontramos día a día en nuestras relaciones interpersonales. La clave para establecer relaciones saludables está en comprender que los aspectos que nos molestan de los demás son proyecciones de aquello que hemos rechazado de nosotros mismos. La dificultad de reconocernos en los demás es lo que impide que realicemos cambios significativos en nosotros y es uno de los factores que nos hace repetir las mismas experiencias una y otra vez.

Desde Enric Corbera Institute contribuimos al bienestar de las personas, a través de una comprensión profunda del origen de los conflictos emocionales. Hemos desarrollado el método de la Bioneuroemoción® que estudia la relación entre cuerpo, mente y emociones, integrando disciplinas científicas, filosóficas y humanísticas. El método consta de 4 fases: identificar una situación de conflicto, identificar el escenario de estrés, buscar la resonanciaen otros momentos y, finalmente, buscar la resonancia familiar. La Bioneuroemoción utiliza las relaciones interpersonales como recurso principal para conocernos mejor a nosotros mismos y contribuir así al bienestar de las personas.

¿Y si los conflictos fueran siempre con uno mismo?
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