La psicología da el salto al mundo online

La psicología da el salto al mundo online

La salud mental era, hasta hace unos años un tema tabú del que no se podía o no se deseaba hablar o hacer público. Por fortuna, esta realidad ha cambiado y la psicología es una disciplina cada vez más popular y que gana prestigio.

Los datos muestran que, además, es muy necesaria, pues el 57% de la población cree que ha tenido problemas de ansiedad alguna vez en su vida, mientras que el 34% afirma haber padecido depresión. Estos datos, hechos públicos por la Organización de Consumidores y Usuarios, están respaldados por la Encuesta Europea de Salud en España en 2014. De los 38 millones de personas de más de 15 años que habitan España, 1.796.000 acudió ese año al psicólogo.

Acudir al psicólogo, lejos de ser una cosa de locos, es una práctica beneficiosa y necesaria para millones de personas. Josep Vilajoana, vicepresidente del Consejo General de la Psicología de España, sostiene que no hay que estar mal, ni siquiera muy mal, para acudir a un psicólogo.

La sociedad actual ha conseguido derribar el mito del loco y desmitificar la salud mental, y a la vez que sucede esto existen más probabilidades de padecer estrés, ansiedad o trastornos depresivos, por lo que se le está perdiendo el miedo a acudir a la consulta.

La psicología online, terapias a distancia

Este ascenso o prestigio que está tomando la psicología y los terapeutas han permitido que la disciplina crezca a medida que han ido apareciendo las nuevas tecnologías. Así, a día de hoy es fácil acudir a consultas a través de internet, esto es, acceder a los mejores gabinetes de psicología mediante la red.

Cualquier persona puede contactar con profesionales de la psicología de manera remota, online, desde casa y a tiempo real. La psicología online es tan práctica y eficaz como acudir al despacho de un psicólogo y sentarse en su diván a recibir terapia.

No obstante, si bien es cierto que la psicología intenta aprovechar las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías, no cabe duda de que mucha gente sigue prefiriendo por ejemplo acudir a un psicólogo en Madrid, por la cercanía que ofrece el contacto directo y cercano.

Sea cual sea el formato de la consulta, un aspecto a tener muy en cuenta es que  la sociedad actual se enfrenta a situaciones de estrés y ajetreo que favorecen la aparición de tratamientos y terapias de todo tipo.

Muchos profesionales trabajan de manera simultánea, ofreciendo sus servicios vía telemática y también de manera tradicional. El contacto online con clientes permite no solo tratar situaciones concretas, sino ofrecer consejos y recomendaciones ante problemáticas generales o hacer comentarios de carácter general sobre la psicología con una herramienta como el blog.

¿Cuándo es el momento de iniciar terapia o buscar asesoramiento psicológico?

En ciertas etapas de la vida, todas las personas sentimos que no somos capaces de enfrentarnos a nuestro día a día, resolver nuestros problemas o encontrar el equilibrio mental suficiente que nos haga sentirnos bien con nosotras mismas.

La realidad es que no existen normas en relación a cuándo acudir al psicólogo, pues esa decisión debe ser autónoma en cada persona. No obstante, la razón principal por la que una persona va a terapia básicamente es porque no se encuentra a gusto consigo misma, ya sea en lo emocional o en lo físico.

En IPSIA Psicología, una clínica que ofrece sesiones de terapia tanto físicas como desde el canal online, animan a cualquier persona a ponerse en manos de profesionales. El mundo actual es muy estresante y son muchas las personas las que no se encuentran a sí mismas. Este centro, y otros muchos de psicología, tienen como objetivo introducir nuevos hábitos en los pacientes para mejorar el modo de enfrentarse a las inquietudes, los retos o los problemas del día a día.

Ya sea acudiendo a terapia online o por el contrario visitando a un psicólogo en Madrid, esta disciplina puede ser la clave para que una persona encuentre su camino, su paz mental, y no se vean tan afectada por problemas de índole laboral, sentimental, malos hábitos, dificultades en el ámbito social o personal y un sinfín de casuísticas que se acaban traduciendo en un desarrollo vital alejado de la plenitud.

In this article