¿Cómo capta la filosofía de negocio un diseñador de logos?

Una persona que viva en una gran ciudad y que suela consultar los distintos medios de comunicación que existen, recibirá alrededor de 3.000 impactos publicitarios al día. Ahí es nada. ¿Cuántos logotipos dirías tú que ves cada día cuando sales a la calle, coges el metro, pones la televisión, paseas…?

Estamos rodeados de logotipos, de marcas, de publicidad de diferentes tipos de empresas. Y muchos pasan desapercibidos ante nosotros, e incluso los hemos asimilado ya como parte de nuestro día a día.

Cuando hablamos de logos, nos referimos a ese mensaje abreviado que aúna todos los valores de una marca y que, a su vez, está compuesto por un grupo de letras, signos, símbolos, abreviaturas y cifras que facilitan, mediante una composición tipográfica, que las personas identifiquen y asocien rápidamente ese signo con la empresa a la que pertenece.

La importancia de un buen logo (y un buen diseñador)

Y aún así, hay empresas que no parecen darle demasiada importancia al diseño de logos, teniendo uno poco recomendable y sin intención alguna de mejorarlo. Lo ven como algo más bien secundario sin ser conscientes de la relevancia que esconde un buen logo. Así que lo hacen ellos mismos o lo encargan a cualquier persona.

El diseño gráfico de logos de una empresa tiene que respaldar la identidad de los productos o servicios que ofrece un determinado profesional o una determinada empresa. Se trata de un trabajo con más complejidad de la que parece, por lo que es necesario un buen diseñador de logos. Este debe captar la filosofía de la empresa en función de sus productos y servicios, pero también de sus valores y de lo que quieren transmitir. Para ello, tendrá que conocer la empresa en profundidad y cuanto más, mejor.

El empresario o profesional deberá ayudar a que el diseñador de logos se empape de qué es lo que su empresa tiene como base, de qué es lo que quiere que se plasme.

Una vez tiene esto interiorizado, ha de reflejarlo a través de los colores utilizados, de la tipografía (si va a tener alguna palabra), de la composición final… No todas las letras transmiten lo mismo, al igual que sucede con los colores. Por eso es tan importante recurrir a quien de verdad sabe cómo hacer las cosas para que el resultado final sea exquisito.

El logo como parte del diseño de identidad corporativa

Y el logo es parte fundamental del diseño de identidad corporativa de una empresa. Hay que tener en cuenta, como decíamos anteriormente, que esa identidad corporativa no debe centrarse únicamente en lo que hace o vende la empresa, si no en sus valores y misión de la marca.

Ahí está la clave y de ahí la importancia de que ese logo se entienda con solo mirarlo, que no sea demasiado complejo ni rebuscado y que además tenga una forma y una calidad tal que se vea a la perfección tanto en formatos grandes como en formatos pequeños.

Otro de los elementos más importantes de imagen corporativa y para el que más se suele “pensar” el diseño, es la tarjeta de visita. Estamos ante un elemento que sigue teniendo su peso e importancia en la identidad corporativa, ya que los clientes, y el público en general, deben asociarlo rápidamente con la empresa y tener accesible el contacto.

Así que, en el caso de la imagen e identidad corporativa de una empresa, es fundamental tener en cuenta como prioridad las tarjetas de visita. Que transmitan profesionalidad, que sean lo más claras y sencillas posibles, que tengan calidad y que transmitan el mensaje de marca, al igual que lo hace el logotipo del que antes hablábamos. Filosofía y valores que se transmiten a través del diseño gráfico en todas sus variantes.

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