Loreta Garza Dávila reflexiona sobre el valor de reconocer lo desconocido en la toma de decisiones

En un entorno cada vez más complejo y cambiante, donde la velocidad de respuesta parece imponerse como norma, surge una reflexión relevante sobre la forma en que las personas y organizaciones enfrentan la incertidumbre. En este contexto, Loreta Garza Dávila pone el foco en una cuestión poco abordada en los discursos habituales: la dificultad de avanzar cuando no se dispone de un marco claro de comprensión.

La idea central gira en torno a una situación común pero poco mencionada: no solo se trata de no tener respuestas, sino de no ser plenamente consciente de las propias limitaciones de conocimiento. Este punto de partida, aunque perezca incómodo, resulta clave para comprender por qué muchas decisiones se toman sin una base sólida, generando errores evitables o bloqueos en la ejecución.

En este sentido, Loreta Garza plantea que uno de los principales retos no reside en la falta de capacidad, sino en la ausencia de estructuras mentales que permitan interpretar correctamente el entorno. Cuando no existen referencias claras, las personas tienden a actuar de forma impulsiva o, por el contrario, a paralizarse ante la incertidumbre.

Este enfoque resulta especialmente relevante en ámbitos como la estrategia empresarial, la innovación o la gestión del cambio, donde las decisiones deben tomarse en contextos incompletos o ambiguos. Reconocer que no se dispone de toda la información necesaria puede ser, en realidad, el primer paso para construir un criterio más sólido y sostenible en el tiempo.

A lo largo de esta reflexión, se pone de manifiesto la importancia de desarrollar una mayor conciencia sobre los propios procesos de pensamiento. La metacognición —es decir, la capacidad de analizar cómo se piensa— se convierte en una herramienta clave para identificar vacíos de conocimiento y evitar interpretaciones erróneas de la realidad.

En este marco, Loreta Garza Dávila subraya la necesidad de incorporar pausas estratégicas antes de actuar. Lejos de suponer una pérdida de tiempo, este ejercicio permite observar el contexto con mayor perspectiva, formular mejores preguntas y, en consecuencia, tomar decisiones más informadas.

La reflexión también apunta a un cambio de enfoque necesario en entornos profesionales: pasar de una lógica basada en la inmediatez a otra centrada en la comprensión. En lugar de priorizar respuestas rápidas, se propone priorizar la claridad conceptual como base para cualquier acción posterior.

En definitiva, esta perspectiva invita a reconsiderar la relación con la incertidumbre. Lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una oportunidad para replantear procesos, cuestionar hipótesis y construir una base más sólida desde la cual avanzar.

Sobre THE LINE

THE LINE es un proyecto editorial de arquitectura de decisiones fundado por Loreta Garza Dávila. Documenta decisiones reales en contextos donde no existen respuestas claras. No busca convencer. No busca cerrar. Busca documentar.

????  theline.mx

????  Instagram: @theline_mx

????  LinkedIn: Loreta Garza Dávila

In this article